El año pasado ya había sido bueno en cuanto al mejoramiento en esta prueba, pero este año fue aún mejor pues el 83% de los establecimientos municipales mejoraron su rendimiento.
Sobre 245 mil pesos mensuales debe pagar cada apoderado que desee tener a su hijo estudiando en el Colegio Alemán de La Serena, cero peso cancela un apoderado de cuarto básico que tiene a su hijo o hija en el colegio de Flor del Valle. Usted se preguntará el por qué de esta relación que habla de clases sociales, de competencia y que en principio podría llevarnos a deprimirnos pensando en que las oportunidades no son las mismas para los chilenos de la misma edad pero con distinta condición económica. La razón es sencilla ambos colegios compitieron en el Simce y en la prueba de lenguaje y a pesar de todas las diferencias antes señaladas sólo las separaron seis puntos, obteniendo el establecimiento municipal de Monte Patria el tercer lugar a nivel nacional en esta prueba y el primero dentro de todos los colegios públicos y particulares subvencionados.
Pero este resultado es sólo el más destacado, pero no el único, puesto que el 83% de los establecimientos que rindió la prueba Simce subió al menos un punto en comparación con el año anterior, por lo que marca una tendencia al alza sostenida en los últimos años, lo que tiene felices a las autoridades municipales. “Mucho se ha intentado desacreditar la educación pública, mucho se ha dicho que como municipio no nos preocupamos de los jóvenes o que la inversión que se ha hecho en educación no ha sido bien enfocada, hemos escuchado cada uno de estos cuestionamientos y hoy no queremos responderlos nosotros pues son los resultados los que hablan y nos dan la razón. Estamos felices por el trabajo realizado por el municipio, por los profesores, alumnos, padres y apoderados, porque en conjunto estamos demostrando que si podemos entregarle mejores oportunidades a nuestros jóvenes y niños”, señaló el alcalde Juan Carlos Castillo.
Y precisamente son esos resultados los que señalan también que el aumento en la calidad de la educación ya lo están viviendo en este proceso los alumnos de octavo año, que ya el lugar 13 que teníamos en las comunas de la región en el Simce hace varios años es parte de un pasado que sólo hay que recordar para seguir superándonos, y que los niños y jóvenes de la comuna que han nacido en una comuna rural no tienen nada que envidiarle a aquellos más acomodados de las grandes ciudades, pues sus competencias y capacidades cognitivas están a la par.











