Escribo esta columna el 2 de Febrero, mientras el mundo entero celebra el Día de los Humedales, únicos ecosistemas que se encuentran protegidos por un tratado global medioambiental desde 1975, suscrito en la ciudad de Ramsar, Irán.
Estos ecosistemas dependientes de los regímenes de agua que los sustentan, permiten la existencia de una gran diversidad de flora y fauna, en marcos de gran belleza paisajística. En nuestra región y, particularmente en el Limarí, se cuenta con varios tipos de humedales, entre ellos, el Humedal de la desembocadura del Rio Limarí, sitio elegido por la Secretaría Ministerial del Medio Ambiente para presentar su Cuenta Pública 2011, como un gesto que destaca la importancia de nuestra provincia en la promoción de las políticas medioambientales del Gobierno y un reconocimiento a este ecosistema que será postulado a integrar la Convención Ramsar .
Este año la Convención Ramsar - el tratado internacional para mantener las características ecológicas de estos espacios y planificar su uso sustentable - ha decidido proyectarlos al turismo, una importante fuente de ingresos que puede ayudar a mantener estos espacios indispensables para el planeta, a veces, poco valorados.
Existen muchos ejemplos de turismo sustentable en los humedales y también claras evidencias de que los ingresos generados por el turismo pueden aportar sustanciales beneficios para la conservación de estos ecosistemas, para las comunidades locales y para el desarrollo de los territorios que los alojan. La otra cara de la medalla es el daño provocado por un turismo sin control e insostenible con impactos adversos en los humedales, en la vida silvestre, en la belleza escénica y su esplendor natural, beneficios que estos ecosistemas aportan para la mantención de una vida equilibrada en el planeta.
Los humedales y la avifauna que de ellos depende, constituyen una parte fundamental de la experiencia turística, del ecoturismo, a nivel mundial. Considerando que la mitad de los turistas internacionales visitan todo tipo de humedales, especialmente los costeros, se tiene que la actividad económica generada representa alrededor del 5% del PIB y entre el 6 % y 7% de los empleos del mundo.
Sin embargo, los humedales son ecosistemas frágiles y si no se controlan algunos tipos de actividad turística habrá necesariamente efectos negativos en los hábitats y en la flora y fauna.
Por ello, la iniciativa de la Seremía del Medio Ambiente de rendir su Cuenta Pública en nuestra Provincia, en su más importante humedal y anunciar su postulación al Convenio Ramsar, nos incentiva a buscar en el cuidado de nuestra riqueza natural y su uso sustentable, un factor de desarrollo en armonía con el medio natural.
Susana Verdugo Baraona
Gobernadora de Limarí














