En la Grecia antigua, con el festejo de la diosa mitológica Rhea, madre de Zeus y en la Inglaterra del siglo XVII con la costumbre de dedicar un domingo al año a ‘servir a la madre‘, preparándole un dulce: una torta muy especial se comenzó a posicionar el día de la madre.
Posteriormente en los Estados Unidos en 1872, cuando Julia Ward Howe, a raíz de la guerra franco-prusiana, exhorta a todas las madres a unirse contra las guerras, y convoca un Congreso Internacional de Mujeres en favor de la paz, así comienza a tomar forma el día de la madre, el que se materializa en el año 1914 cuando el presidente Wilson proclama Día de la madre, fiesta nacional, el segundo domingo del mes de mayo, al poco tiempo había adquirido carácter mundial.
En este día deseo expresar mi reconocimiento a las mujeres y a las madres, he podido conocer en profundidad las grandes luchas que enfrenta cada mujer en la vida cotidiana. Algunas de ellas, profesionales, otras dueñas de casa, otras mujeres campesinas, otras crianceras que no conocen días feriados, día y noche trabajando, saludo también a la mujer temporera, a la madre que esta privada de libertad, ella para la sociedad es sólo una persona, pero para sus hijos e hijas, ella es todo el mundo, a la madre que esta enferma y que sus hijos sufren al verla en esas condiciones.
En este día cargado de emociones, recuerdo a las madres que ya no están con nosotros, pero tengo la plena seguridad que desde el cielo recibimos sus bendiciones, porque una madre nunca se olvida, porque el amor de una madre no conoce las fronteras de la muerte, ella vive en nuestros corazones.
Solicito también, que nosotros los varones protejamos a las mujeres y con esto evitar la dura realidad que nos golpea a nivel nacional, en que han existido decenas de femicidios, madres y mujeres, que en vez de encontrar el amor en su pareja, encontraron la muerte, por ello desde este foro llamo a una cultura de paz, a relaciones entre hombres y mujeres en un clima de respeto y armonía.
La madre es el ser humano que lucha en forma incansable por mejorar su calidad de vida y la de su familia y he visto como muchas de ustedes solas sacan adelante a sus hijos e hijas. Que Dios les bendiga.
Queridas madres, desde el fondo de mi corazón, un saludo y un reconocimiento por ser una persona maravillosa, que nos regaló la oportunidad de vivir. Gracias.
David Maturana Céspedes








