Estamos por llegar a una fecha muy especial “DIA DE LA MADRE” y que mejor, que recordar a nuestra poetisa, que fue una fiel defensora de los derechos de la mujer.
La vida de la poetisa va marcando su actividad literaria, en que está presente la soledad, la destrucción, el dolor, el amor y la ternura. Por ello, que su preocupación y esencia, sean; los Niños, América latina y la Mujer.
Para Gabriela, la más importante función de la mujer en la sociedad, es ser madre. Ella lo relaciona a la tierra y a las tradiciones indígenas. Nos dice “La montaña que me mira, también es madre, y por las tardes la neblina juega como un niño por sus hombros y sus rodillas”. (ORFEO. Rev. De Poesía y Teoría Poética. Santiago de Chile 1967. Pág.93 Poema de las Madres).
Ella critica el trabajo duro de las mujeres, reclamaba el derecho a la educación de la mujer, aludiendo a la dignidad que se le quitaba al mantenerla aislada del mundo exterior, recluida en los quehaceres domésticos, prisionera de la ignorancia y por lo tanto, inhabilitada para efectuar oficios, casi siempre reservados para los hombres. (“La Instrucción de la Mujer”. Vicuña, 08 de marzo de 1906. La Voz de Elqui). “Instruir a la mujer es hacerla digna y levantarla. Abrirle un campo más vasto de porvenir, es arrancar a la degradación muchas de sus victimas…”. Exige una legislación que divida el trabajo por sexos y que se reconozca su trabajo en el hogar, ya que, así, puede ejercer su rol principal, el ser Madre, donde se produce una relación intima con su hijo y esto pasa a ser la relación más dura y eterna, ya que, evoca el contacto con lo eterno, es decir, con su gran religiosidad y por ende Dios.
Cuando leo a Gabriela Mistral, me trae a la memoria a mi madre, debido a que ella fue un fiel reflejo del pensamiento de la poetisa, en el sentido que fue para mí, muy importante en mi educación, ella me decía, que lo único que me podía dejar era la educación y por ende, pese a su poca escolaridad, se esmeraba por prepararme para la vida, fue mi primera Maestra y ese era un principio de la poetisa; “Todos los que vienen después de ti, madre, enseñan sobre lo que tú enseñaste y dicen con muchas palabras cosas que tú decías con poquitas..”
La madre de Gabriela fue doña PETRONILA ALCAYAGA ROJAS, quien nació en Vicuña el año 1845 y falleció en La Serena en 1929. A ella le dedico todo su afecto y cariño y que se refleja en su obra, por eso se afirma que: “No hay página suya, sea verso o prosa, cuyo contenido sea la maternidad y el amor filial, que no esté inspirado en su tierna imagen”. (Gabriela Mistral- A CIEN AÑOS DE SU NACIMIENTO.DIBAM. Pág.5).
Gabriela quiso ser madre y no pudo tener hijos propios. Pero fue Maestra y los niños de sus escuelas pasaron a ser sus hijos. Ella entendió en plenitud el don de la mujer de ser madre y me uno a ella a través de su verso:
“Gracias en este día y en
todos Los días por La capacidad que me
diste de recoger la belleza de la tierra,
como un agua que se recoge con los labios,
y también por la riqueza de dolor
que puedo llevar en La hondura de mi
corazón sin morir “. (Evocación de la Madre).
OCTAVIO ÁLVAREZ CAMPOS
PROFESOR DE HISTORIA Y GEOGRAFIA
COQUIMBO








