El joven Pedro Enrique Tello Rivera, confirmando la convicción de inocencia de su familia, fue dejado en libertad después de permanecer los últimos diez días en prisión preventiva.
El joven mecánico de 19 años, el pasado 13 de marzo fue formalizado por el Ministerio Público por su presunta participación en el homicidio de Gustavo Alexis Carvajal Cortés, 22, ocurrido en la madrugada del domingo pasado a la salida de la discoteque Cuervo de la ciudad. El cargo específico era por el delito de “riña con resultado de homicidio”, que apunta a sancionar a quienes en un homicidio en riña (en el que estuvieren confusos los autores directos de la muerte) hubieren ejercido violencia sobre la víctima.
En esa oportunidad el defensor penal Hernán Godoy se opuso a la medida de prisión preventiva argumentando que la participación de su representado en la muerte de Carvajal Cortés no está acreditada, fundando eso en las declaraciones efectuadas por familiares y testigos de la misma víctima que si bien reconocieron al imputado como participante en el grupo atacante, ninguno lo vio atacar con un arma al fallecido. Es más, si bien uno de los testigos asegura haber visto a un individuo con una cuchilla, reconoció posteriormente que no era el imputado. “El sujeto que llegó a Urgencia no era el que portaba el cuchillo”, leyó textualmente, haciendo notar que el presunto autor llegó voluntariamente hasta Urgencia para solicitar atención a lesiones recibidas, ignorante de lo que había ocurrido.
Otro testimonio señala textualmente: ”Todos peleaban contra todos y no vi la persona que hirió al Gustavo”, ratificando su opinión que nadie vio a Tello Rivera con un arma ni herir a la victima.
Tampoco prosperó el recurso presentado ocho días mas tarde en la Corte de Apelaciones de La Serena, donde los ministros – con los mismos antecedentes y fundamentada en esa extraña figura penal del “homicidio en riña” – confirmaron la medida cautelar, considerando que la libertad de Pedro Tello constituía un peligro para la seguridad de la sociedad.
Pero los porfiados hechos en las horas siguientes confirmaron lo que a estas alturas era una percepción general, que Tello , si bien había participado en la riña (junto a otros veinte jóvenes más) no fue el autor del homicidio. El miércoles pasado un segundo joven, también de 19 años, se entregó a carabineros confirmando hacer sido él el autor de la agresión mortal.
En la mañana de hoy, una vez finalizada la audiencia de formalización en contra de este segundo imputado en el Juzgado de Garantía, el fiscal de la causa, Jaime Rojas, accedió a levantar la medida cautelar de prisión preventiva en contra suya, aunque cambiándola por otras medicas cautelares: esto es firma mensual en Carabineros y la prohibición de aproximarse a los familiares de la víctima.
Explicó que si bien variaron las circunstancias en lo que se refiere a la intervención directa en el homicidio, continuará momentáneamente la investigación en su contra para establecer su real participación en el hecho.
A la salida de la audiencia los familiares de Pedro Tello Rivera celebraron con llantos y abrazos la decisión del tribunal, reiterando su convicción que este no había participado en el homicidio.
Confirmaron que esa madrugada el joven en efecto se vio involucrado en la riña, (“eran muchos los que peleaban, era una verdadera batalla campal, y se incorporaban más todavía”, la describieron) pero que al recibir una lesión, abandonó el lugar y fue al Servicio de Urgencia del Hospital. “Cuando él salía de ahí no tenía idea lo que había pasado con el homicidio”, aseguran. En ese momento una familiar de la víctima lo reconoció como uno de los que estaba en la riña.
Por su parte el defensor Mauricio Cortés, quien remplazó en la audiencia al titular de la causa, Hernán Godoy, adelantó que tiene la seguridad que este agotará sus esfuerzos para que Pedro Tello sea exonerado totalmente de cargos.
La pregunta que queda en el aire. ¿Qué hubiera ocurrido si no aparece el nuevo imputado? ¿Pedro Tello hubiera continuado en prisión preventiva? . ¿Qué hubiera pasado con las otras diez o quince personas que participaron también en la riña? ¿También se hubiera extendido a ellos la persecución penal?


